CAPITULO 1 : “AMIGOS”
Aquel 20 de febrero había sido insoportable . La semana de vacaciones junto al mar iba quedando en el olvido , o como un recuedo feliz como tantos otros . Juntando pasivamente sus magros pesos , Zuly logró el dinero para disfrutar esos días de salobre aire marino , junto a Carla y sus dos preciosos hijos , Patricia , a la que cariñosamente llamaban Paty y Nahuel , que con sus diez años era algo así como el jefe de familia desde que sus padres resolvieran separarse .Zuly era una muchacha muy especial . Tal vez feucha con su rostro alauchado y sus ojos saltones , que solía ocultar detrás de unos lentes azules que al fin , le daban cierta sugestión . No tendría más de treinta años , aparentando menos , quizás por su contextura pequeña y vital . Su cabeza , colmada de rulos claros y caprichosos , rodeaban con gracia su rostro poco atractivo , poniéndole un toque diferente a su persona diminuta .
Mucho por coquetería y otro tanto por el tipo de comercio que tenía sobre una calle céntrica de su barrio , una santería , llenaba su cuello y sus brazos de collares y brazaletes engarzados con pedrerías coloridas , brillantes y dorados , además de una gema cristalina enganchada en un rulo que caía sobre su frente , justo entremedio de sus ojos .
Entre sus ornamentos y su ropa ajustada al cuerpo y de colores estridentes , se la consideraba una chica extravagante , o bien una brujita escapada de un libro de cuentos infantiles , de lo que se despojaba al llegar a su casa , cuando después de darse un relajante baño de inmersión , todo se limitaba a vestirse con un liviano pijama de algodón rosado , celeste o blanco .
Durante todo el día trabajaba en su local , que era una patética cueva de supercherías , donde los estantes rebalsaban tanto de estatuillas religiosas , como de satánicas . Velas de mil colores , sahumerios , cajas de todo tamaño ,bolsas de incienso , mirra , ajedrea , ajenjo , benjuí , sándalo y cuanta especie existe .
Abundaban los libros esotéricos , estampitas con todos los santos , collares , bastones y penachos . Tampoco faltaban túnicas para ciertas sectas , sombreros y artículos extrafalarios , que sus clientes le compraban a menudo .
Con picardía adquirida a través del contacto con los prodúctos y mucha sicología natural en ella , Zuly atendía a la gente aconsejando sobre sus necesidades espirituales , sin que le interesase más que su beneficio comercial .Desde el escalón de entrada se percibía el misterio que engarzaba lo sacrílego con lo cristiano que era atenuado con numerosas macetas de verdes plantas , donde no faltaban las rudas hembra y macho
-Yo soy católica y fiel a mi iglesia , pero que brujas hay , las hay –solía decirle a su amiga Carla .
Una gata de pelo blanco , gris y negro , descansaba sobre el mostrador junto a un Buda dorado que , sobre una fuente , e iluminado por una vela blanca , recibía las monedas de los clientes que le pedían fortuna . Tanto el Buda como la gata , parecían mudos guardianes de la pintoresca vendedora de la santería .
Zuly llegaba en un viejo automóvil junto a su gata que llamaba Gira y un gran bolso con objetos personales , del que sacaba cada mañana , un gran manojo de llaves para abrir la cantidad de cerraduras y candados del local , que consideraba más convenientes que todas sus velas y sahumerios para protegerse de los delincuentes que proliferaban , desvastando muchos locales .
Ponerse de rodillas cada mañana para abrir su negocio se había convertido en un ritual obligado , ya que las cadenas comenzaban a enlazarse al ras del piso , hasta donde le fuera posible engancharlas con los candados .
Su actitud no era por un temor infundado , ya que por tres veces consecutivas quisieron destrozar su cortina metálica y hasta tuvo que colocar chapones entre la vidriera y el cerramiento . Todo le pareció poco para prevenir que la desvalijasen .
El mismo trabajo de la mañana se repetía al anochecer , cuando dejaba el local para volver a su casa , donde el ritual de las llaves era el mismo.
-¡Llaves , cerraduras , candados y cadenas por todos lados! Voy a enloquecer -
Protestó frente al garage de su vivienda , justo en el momento en que Patricia
y Nahuel se abalanzaron sobre ella cubriéndola de besos y abrazos.
-¡Calma chicos! ¡Me van a tirar al piso!-. Exclamó escuchando sus risas felices
por el encuentro .
-¡Te queremos Zuly! -. Le respondieron apretujándola , mientras ella reparaba
que un automóvil con vidrios oscuros que la venía siguiendo , se detenía en la
cuadra .
-¿Qué me trajiste Zu? -. Preguntó la niña mientras acariciaba los bucles de la
muchacha .
-¡Cuántas veces tengo que decirte que no seas pedigüeña! -, le recriminó
Nahuel a su hermanita -, no le hagas caso Zuly , se lo voy a contar a mi mamá
y no la dejará venir más , vas a ver .
-No , no, no …te lo prohibo Nahuel , además …es cierto , traje unas pulseritas
para varón y otras para nena , les daré una a cada uno , si primero me dejan
terminar de abrir el portón .
-¿Podemos subir a tu coche? -. Pregunto Patricia .
-Como no , ¡vamos , arriba! – . Ordenó Zuly sentada al volante mientras no
dejaba de observar al misterioso coche , que aún permanecía donde había
estacionado y en el que apenas había divisado a dos personas sentadas en
penumbras .
-( Que raro …-pensó -, ¿qué andarán buscando? ¡Bah! Yo y mis miedos ,
seguro que esperan a uno de por estos lados )
Entró el coche con los niños dentro y cerró el garage con todos sus
candados .
- ¡Eh Zuly! ¿por dónde salimos ahora? -. Preguntó Nahuel como si no supiese .
-¡Nos quedamos encerrados! ¿tenés miedo?
-No…, acá no porque estás vos , pero la verdad , la verdad …si , le tengo miedo
al encierro .
-Yo también ¿sabés Zuly? A veces jugamos y él me encierra en mi pieza ,
¿sabés? Me pasa que no puedo respirar y me asusto -. Dijo Patricia fiente al
fastidio de su hermano .
-¡Mentirosa! ¡Te voy a arrancar todos los pelos!
-¡Chicos! ¡Chicos! ¡Cálmense por favor! – esclamó Zuly -.¿Le avisaron a su
mamá que venían a mi casa?
- No , ella fue al mercado y no quiso llevarnos – respondió Patricia – él tiene
la llave y salimos sin permiso .
-¡ Qué alcagüeta! ¡es una buchona de porquería! -protestó Nahuel .
-¡Ché! ¡Mirá lo que me dice Zuly!
-Terminen de pelear por favor ¿eh? ¿por qué hicieron eso?
-Porque te oímos llegar y queríamos estar con vos …- dijo la niña .
-¡Ella , yo no! ¡Bah , si! Yo también quería venir pero se lo dije Zuly,
esperemos a mamá , esperemos a mamá , pero , la caprichosa se puso a llorar y por eso abrí y salimos , ¿viste? Ahora nos vamos ,¡vamos te dije! Vos no sabés Zuly , si se entera nos manda a dormir sin cenar y justo esta noche hace milanesas con papas fritas , lo que más me gusta .
-Bueno , está bien , vayanse entonces , vengan que salen por la puerta de casa
-¿Te llevo a la gata? – preguntó Patricia con un mohín gracioso .
-¡ Dejala tranquila nena! – gritó Nahuel siempre iracundo con su hermanita.
.¡A Gira no le gusta que la apretujes tonta!
-¡Uyyy! Se me escapó- dijo la nena muy afligida .
-Sabés que pasa Paty , espera que yo abra la puerta de la cocina.
-¡También vos Zuly…! ¡Y abrile! ¿Qué esperás? -le protestó Patricia .
-Si ,si… me lo paso abriendo y cerrando puertas ¿ sabés? ¡Ay Dios!
-Dame que te ayudo , ¿es ésta la llave no? -preguntó Nahuel .
- Si , esa y esta otra , tomá cariño -respondió la amiga .
Orgulloso por la consideración que Zuly tenía con él corrió hacia su
objetivo , mientras su hermana cruzaba el patio prendida al brazo de ella .
-Entren señoritas -, dijo el niño haciendo una reverencìa que provocó la risa de las dos .
-Bueno , basta de bromas y vayan saliendo , que si su mamá llega y no los
encuentra pondrá el grito en el cielo . A ver …esperen , esperen …- dijo Zuly echando detrás suyo a los niños .
-¿Qué te pasa Zuly? – le preguntaron al unísono .
-No …es que quiero ver algo primero.
-¿Qué querés ver? Dejame ¿a ver? ¿a ver…? quiero ver yo también – pidió
Patricia atropellada como siempre.
-¡Quedate acá pulga atómica! – le gritó su hermano muy ofuscado mientras la sujetaba de la ropa.
-¡ Soltame nene! ¡Quién te pensás que sos! ¿eh?
-¡Soy mayor que vos y me vas a respetar! ¿entendiste?
- ¡Mayor qué! ¡Ni dos años más que yo tenés tonto!
-¡Por favor , basta chicos! Están terribles hoy , dejen de discutir y hagan un
poco de silencio, ¿estamos?
Sorprendidos por el reto severo inusual en Zuly , que siempre los trataba
con dulzura y gran paciencia , la miraron confusos para luego obedecer . ¿Qué le pasaba a su amiga? ¿ por qué se asomaba tan sigilosamente por la puerta de calle mirando hacia todos lados.? -¿ Qué mirás Zuly? -.preguntó la nena.
-Nada , nada …quise asegurarme que no hubiese gente extraña por ahí , voy a
acompañarlos hasta que se encierren con llave y no vuelvan a salir hasta que
su mamá no les dé permiso , menos de noche , ¿estamos?
-Si , chau Zuly -.Dijo Nahuel dejando un beso en su mejilla.
-Zuly …
-¿Qué sucede ahora Paty?
-No … no nos diste eso …
-¡ Patricia! – gritó como un reto su hermano.
-No te alteres Nahuel , ella tiene razón , con la charla nos olvidamos Paty ,
pero ¿sabés qué hacemos?
- No …dejá Zuly …no importa -, contestó la niña con gesto resignado.
- Si que importa mamita , mirá , lo que más deseo en este momento es darme
un baño, ponerme cómoda y cenar algo , luego , cuando termine de acomodar
algunas cosas, voy un ratito a tu casa y nos sentamos en el jardín con tu mami
y les llevo las pulseritas .¿ de acuerdo?
-¡Bien! ¡Bien! ¡Qué lindo! Te esperamos ¿eh? No nos falles. -Exclamó
Patricia colgándose de su cuello.
-¡ Soltala cargosa , la vas a matar! – .Protestó nuevamente Nahuel , al tiempo
que le prometía a Zuly prepararle su jugo favorito _
Al verlos desaparecer tias la puerta cerrada con llave , Zuly regresó a su
vivienda . Muy rápido caía la noche . Miró el cielo intensamente azul , las
brillantes estrellas , la lánguida blancura de la luna que , en su completa
redondez seguía indiferente el curso del universo…y recordó su vacio interior, su soledad , su amor perdido.Sacudiendo de su mente sus emociones ,
recordó que tenía demasiadas cosas por hacer y como les dijera a sus
vecinitos, su primera necesidad era la de sumergirse en el agua tibia de su
bañera-Mientras la perfumada espuma recorría su cuerpo , pensó en Carla
.¿Por qué dejaba solos a sus hijos y tardaba tanto en regresar?
Nahuel y Patricia eran dos criaturas encantadores a quienes conocía desde su
nacimiento. La trataban con tanto cariño que parecía más ella su madre que la
propia Carla , que los había parido siendo ya algo mayor. Nahuel nacía
pisando ella los cuarenta años y Patricia dos años después. Con sus cincuenta
años, Carla estaba más para el papel de una abuela joven, que en el rol de una
madre dispuesta con las necesidades de sus hijos.
El niño era muy especial. Si bien se mostraba muy autoritario con su
Hermanita, su carácter era apacible y afectuoso. Alto y delgado, era tal cual la
figura de su padre .Tenia el cabello muy negro y enrulado como su hermana,
con la diferencia de que el de la niña era largo, mientras que Nahuel lo tenía
bien corto con sus rulos pegados a la cabeza .
Una chispa de simpatía brotaba siempre de sus ojos color café, pero el
cambio se advertía en su sonrisa desde que el padre los había abandonado.
Demostró a las claras su descontento por la separación de sus padres y cuando
desde el primer momento Carla se negó a darle explicaciones, optó por no
volver a preguntar, recurriendo a esa hosquedad impulsiva con su familia en
ciertas ocasiones .
A través de esos dos largos años en que los niños no volvieron a ver a su
padre, la crisis de los primeros tiempos fue aplacándose hasta adaptarse al
cambio de vida que les tocara en mala suerte . En cuanto a Patricia, el
parecido con su hermano sólo se notaba en la perfección y delicadeza de sus
rasgos femeninos.
Era tan bonita y delicada como aquellas muñecas de porcelana inglesa, de
rostros blancos y sonrosados, enmarcados por su cabellera de renegridos y
largos bucles . Siendo como Nahuel, tan dulce y simpática, se destacaba por lo
inquieta y dicharachera, cualidad que fastidiaba a su madre y a su hermano, que la reprendían todo el tiempo .
Contrariando el hermetismo de ellos, Patricia solía preguntar, ¿cuándo
viene mi papá? , con sus ojitos llenos de lágrimas . Muchas veces Zuly
presenció esa escena, quedando anonadada por las respuestas de Carla, que le
respondía con indiferencia : “no pienses más en él, hacé de cuenta que no
existe”.
Las recientes vacaciones que tomaran junto a ella, fueron las primeras de
los muchos años en que se conocían . Antes de su divorcio,Carla solía
veranear durante dos largos meses con Gervasio y sus hijitos en lugares
exóticos como las islas de Pascua, el Caribe o Miami, disfiutando de lujos que ya no tenía .
En su momento, Gervasio Bindone y Carla Fressini de Bindone, formaban
una sociedad de adinerados escribanos que disponían de un pasar sin
privaciones de ningún tipo, hasta que el hombre arruinó los negocios con sus
fracasos y actitudes impropias, que separó a la pareja.
Tras la separación del matrimonio, Carla quedaba junto a sus hijos en la
lujosa mansión que era su hogar de siempre, mientras que Gervasio tomaba
para sí las oficinas y un departamento adquirido con el supuesto fin de realizar
una inversión de sus ganancias, que después resultó ser el escondite de sus
aventuras amorosas.
En medio de su despecho, Carla se vió obligada a instalar su propia
escribanía, comprometiéndose en una deuda que le costaba sudores afrontar,
ya que la mensualidad que Gervasio aportaba para sus hijos era insuficiente
para cubrir todas sus necesidades.
Decepcionada por la falta de interés del padre por sus hijos, Carla cayó en un abatimiento del que sólo la necesidad de tener que hacerse cargo de sustentar el hogar, la animó a continuar con su trabajo . Zuly resultó entonces ser un pilar muy importante donde sostenerse y refugiarse moralmente, haciendo que lo que fuera una simple amistad, se transformara en una hermandad sincera y comprometida en el socorro mutuo .
-Me resulta penoso continuar sin él Zuly, yo lo amaba …nunca se me hubiese ocurrido pensar que me traicionaría y con una mujer veinte años menor que él, no lo puedo asumir… no puedo … no,no …no puedo …
Mientras se relajaba dentro del agua tibia en su bañera, Zuly recordó sus letanías y lágrimas .( Pobre, pobre Carla…) pensó recordando su propia soledad, ya que hacían años sus padres morían en un accidente y su único hermano residía en el sur, casi olvidado de ella .
-¿Cómo haré con todos los gastos Zuly? – solía preguntarle en los primeros tiempos de su separación con Gervasio .-No logro juntar el dinero para el sueldo de Graciela, mis hijos tendrán que prescindir de su niñera, la cuota que les envía el padre apenas si alcanza para cubrir el colegio y la medicina prepaga, después tengo que alimentarlos, vestirlos, tengo que pagar impuestos, servicios, el alquiler de mi estudio, las espensas, mis necesidades … te juro que no sé, no sé como arreglarme ya . Como si esto fuese poco, tengo que lograr nuevos clientes, los que teníamos en común se los quedó Gervasio … ¿te dás cuenta?
-Ay Carla …es imprescindible que te serenes, no te queda otra que adaptarte a las circunstancias, la capacidad la tenés y están tus hijos Carla …
-¡Claro! ¡Es fácil dar consejos! ¡Hay que estar en mi piel! Yo lo amaba Zuly… lo amaré siempre a pesar de su traición … no termino de entender …dejarme así, descartarme como si yo fuese basura … ¿por qué? ¿por qué Zuly…?
-No sé que decirte Carla …quisiera poder clarificarte todo lo que te pasa pero no puedo … cada persona tiene su mundo interior y es difícil reconocerse a sí mismo … el ser humano está lleno de sorpresas, de todos modos sabés que presiento?
-No …ni se me ocurre …
-Creo que Gervasio volverá a tu lado, no sé cuando pero volverá .
–No me hagas reir Zuly …con lo que hizo todo terminó entre nosotros, si te digo, yo no imagino como voy a sobrevivir a esta soledad …
-Te repito algo Carla, tenés dos criaturas preciosas, tu profesión que no es poca cosa, a tu mamá, me tenés a mí que nunca dejaré de acompañarte,lo sabès ¿verdad?
-Si… nunca podré agradecerte como lo merecés, sin tu apoyo no quiero imaginar que hubiese hecho, creo que me hubiese suicidado …
-¡Basta con decir esos disparates Carla!
-No puedo engañarte Zuly, es lo que deseaba, morir, no sufrir más –respondió la mujer bajando sus ojos llorosos .
-Voy a traerte unas velas y unos sahumerios para que te energicen y te ayuden a despejar los malos pensamientos, invocá a algún santo de tu devoción, pero te aclaro que tenés que proponerte por vos misma superar lo que te está pasando, de lo contrario, sólo te queda ir a un sicólogo .
-¿Sabés que no creo en nada? Perdoná mi franqueza, no quiero ofenderte si sos tan buena amiga, igual acepto tus velas y sahumerios, más, agradezco mucho tu preocupación, pero, digo yo …¿realmente sirven para algo?
-Carla, yo los vendo …te digo que comentan mis clientes. Dicen que energizan, que atraen buenas ondas, que limpian, elevan el espíritu …es todo cuestión de fe, yo pienso que no se puede vivir sin creer en Dios, en algún santo, rezar…la oración es poderosa así sean tus propias palabras. ¿ Nunca viste como en las iglesias sahumerian los altares con incienso y mirra? Por algo será . Yo comprendo tu duelo …será duro de sobrellevar y ya pasará, el tiempo cura todas las heridas .
-No podré olvidarlo …
-No digo que lo olvides sinó que trates de perdonarlo, cuando menos lo pienses vendrá la resignación y te adaptarás a una nueva vida, otra historia de amor quizás, que más puedo decirte .
-Que se yo …
-Creeme Carla, la vida está llena de sorpresas y no todo es malo .
-¡Ay Zuly …sos tan buena! ¡Cómo no van a quererte tanto mis hijos!
-Paty y Nahuel son preciosos, no imaginás cuanto los amo, ustedes son toda mi familia, cuidalos Carla .
-Hago lo que puedo, sinceramente lo digo, hubiese preferido no tenerlos …
-¡Carla…! ¡Qué no pase un ángel y diga amén por favor! ¡Nunca, escuchá bien, nunca repitas ese disparate!
Mientras se vestía con su pijama de algodón rosado, Zuly fue alejando sus recuerdos . A pesar del calor estaba mejor después del baño, ahora pondría su ropa en el lavarropas y luego buscaría algo en el refrigerador para cenar, recién después les llevaría las pulseritas a sus amiguitos y charlaría una hora con Carla antes de acostarse para descansar y afrontar la rutina del día siguiente .

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